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06 aprile

Rummie en la prensa escrita_2009

EL NACIONAL - Martes 31 de Marzo de 2009Ciudadanos/1 Ciudadanos

"Disfrazarse para conseguir un empleo es humillante

" DISCRIMINAD@S POR SU GÉNERO I LEIDYS ASUAJE lasuaje@el-nacional.com

Cualquiera que se cruza con Rummie Quintero no duda en darle un beso en el cachete. Aun en esos días que va por la calle con un pañuelo en el cabello, sin tacones ni zarcillos, es una mujer de pies a cabeza. Y si se le habla sobre los derechos de género, en seguida contesta: "Es que tengo que reconocer que soy una feminista". Pero su cédula de identidad dice otra cosa. Cada vez que entrega la tarjeta de crédito en algún establecimiento, actualiza un documento o pregunta por la entrega del pasaporte escucha la misma pregunta con tono burlón. "¿Usted es Rigoberto?". "No tengo un trabajo formal. Lo he intentado, pero me obligan a disfrazarme, y disfrazarse para conseguir un empleo es una humillación. Hace años, cuando intenté entrar en la universidad, también me decían `no te puedes maquillar, tienes que venir como un hombre’. Y no puedo, simplemente porque esa no soy yo", dice Rummie. A pesar de las puertas que se le cerraron, Rummie no se siente una marginada por su condición de transgénero.

 En un pequeño gimnasio que tiene en un edificio de Pérez Bonalde, da clases de aerobics, salsa y danza árabe. Es la profesora de un puñado de niñas a quienes enseña a contorsionarse, dar vueltas atléticas y seguir coreografías. Tras la pista de ensayos, están los más de 20 trofeos que ha ganado en torneos de aerobics. Y están también las carteleras en donde sólo hay fotos de bailes, o trípticos con información sobre derechos humanos. "No es que estemos en una onda de rebeldía. Yo me sentía mujer desde los 4 años de edad. Y creo que es bastante justo que pueda tener unos documentos acordes con mi identidad", señala. Rummie es la directora de la organización Divas de Venezuela, y la secretaria para Venezuela y el Caribe de la Asociación Internacional de Lesbianas, Transexuales, Intersexuales, Bisexuales y Gays. En Youtube está disponible el video de la primera discusión del proyecto de ley de igualdad y equidad de género en la Asamblea Nacional, donde Rommie fue la delegada para hablar en nombre de la población sexodiversa.

No pudo contener las ganas de llorar. En medio de las lágrimas, explicó por qué: "Esto es producto de tantos años de discriminación que hemos sufrido las personas transexuales". Ese mismo día, Rummie satirizó los modelos patriarcales, pues el moderador de la sesión no la llamó como ella se identificó sino que la invitó a tomar el micrófono como "el señor Rigoberto Quintero". El presidente Hugo Chávez anunció el 8 de marzo pasado que el despacho para Asuntos de la Mujer cambiaría al nombre de Ministerio para la Mujer y la Igualdad de Género. Pese a la similitud con el nombre del proyecto de ley, la idea de autorizar las uniones entre personas del mismo sexo ha levantado polvo y críticas. "No es que soñemos con casarnos, se trata de tener un seguro médico o un crédito bancario con la persona que vives. Para mí esto no es una ley de género, es una ley antidiscriminación". 

REPORTAJES EN LA PRENSA ESCRITA

EL NACIONAL - Jueves 02 de Abril de 2009Sociedad/6 Sociedad IDENTIDAD Critican la falta de campañas para combatir la homofobia y la transfobia "Si él fuese mujer, las leyes venezolanas reconocerían todos sus derechos" La Unión Europea alertó que persiste el hostigamiento hacia homosexuales y lesbianas DISCRIMINAD@S POR SU GÉNERO III LEIDYS ASUAJE lasuaje@el-nacional.com "Si yo fuera mujer no me casaría, nada de sostén, nada de pastillas; que las tomé él...". El juego de cambiar los roles estereotipados en una relación de pareja es mucho más espinoso fuera de la ficción, sobre todo si se trata de enamorados homosexuales. Jesús Ravelo contrajo matrimonio en diciembre pasado en la ciudad holandesa de Nigmegen, pero ante las leyes venezolanas él y su esposo, Oliver Schneider, son como dos desconocidos. "Yo ya tengo media casa en Holanda, pero él no tiene nada aquí", dice Jesús. Desde hace 22 años, Jesús es profesor de Computación en la Universidad Simón Bolívar, y señala que allí no ha experimentado ningún tipo de discriminación por decir a todas voces que es homosexual. Sin embargo, se queja de que la ley lo deja por fuera en algo tan esencial como son los planes de construir una familia con su pareja. "Él tiene que emigrar como si no tuviese a nadie aquí. Queremos probar un tiempo en Venezuela porque yo no tolero el frío y él está dispuesto a venirse. Si me hubiese casado con una mujer, las leyes venezolanas reconocerían todos sus derechos, ella incluso podría gozar de mi seguro médico". Jesús y Oliver se conocieron en 2007, mientras el venezolano disfrutaba de un año sabático en Europa. Por lo pronto, Oliver no quisiera dejar la práctica de dramaterapia como forma de trabajo social con los reclusos de una cárcel en Holanda, y Jesús tampoco desea interrumpir sus clases en la USB. "Mi esposa podría decidir por mí, heredar mis bienes y tener derecho a un montón de cosas que mi esposo no tiene. Por eso, esperaremos un año a ver cómo nos va", acota Jesús. Hace nueve años este profesor universitario se convirtió en activista de los derechos humanos, y empezó a pelear contra la homofobia y la transfobia. "Lo hice cuando comprendí que me estaba rechazando y torturando por una cultura que me habían impuesto. Reconocí que tenía mis propios derechos y estuve entre los organizadores de la primera Marcha por el Orgullo de la Diversidad Sexual. Considera que la homofobia no es un problema que se limita a las leyes; no obstante, cuestiona la falta de una legislación que defienda los derechos de las llamadas minorías sexuales. "Es muy probable que el proyecto de ley de igualdad y equidad de género no llegue a plenaria. Pero el sólo hecho de que se hayan mencionado las asociaciones de convivencia (para normar el patrimonio entre uniones del mismo sexo) obliga a los diputados a hablar del tema, a reflexionar un asunto que siempre ha estado silenciado. En el exterior, la reflexión sobre la homofobia ha sido la misma: la Unión Europea reveló esta semana un informe en el cual se advierte que la discriminación hacia homosexuales rige en trabajos, escuelas y centros de salud. "La Agencia de Derechos Fundamentales de la UE halló que homosexuales y lesbianas siguen siendo objeto de agresiones y otros ataques físicos debido a su orientación sexual, pese a las reglas de la comunidad para garantizar la igualdad en el bloque de 27 naciones", reseñó AP. José Ramón Merentes, coordinador general de la organización Unión Afirmativa de Venezuela, opina que en el país la situación homofóbica se agrava debido a la ausencia de campañas educativas. "La homofobia sigue siendo un problema laboral. Si pasas de 40 años de edad y no te has casado, las entrevistas de empleo transcurren en preguntar ¿y cuándo lo piensas hacer? ¿por qué no lo has hecho? Está penado por la ley, pero sucede, además de acosos y despidos injustificados". Jesús habla sobre derechos vinculados con la sexodiversidad en las tertulias que varias organizaciones efectúan una vez al mes. La propuesta de incluir las uniones entre personas del mismo sexo en una ley levantó polémica dentro de la AN. La última decisión está por acordarse.